La fotogrametría es una técnica de medición y reconstrucción geométrica que permite realizar mediciones y reconstruir modelos 3D a partir de imágenes 2D. El uso de drones no define la técnica en sí, sino que actúa como una plataforma aérea de captura, del mismo modo que pueden emplearse trípodes, mástiles o sistemas móviles terrestres. En este contexto, cuando hablamos de fotogrametría con drones, nos referimos a la aplicación de la técnica fotogramétrica mediante vehículos aéreos no tripulados, una combinación que ha ampliado enormemente sus posibilidades en topografía, construcción, ingeniería e industria.
Gracias a la evolución de los sensores, los sistemas GNSS y el software para fotogrametría, hoy es posible realizar levantamientos fotogramétricos con drones de forma rápida, precisa y perfectamente integrable en flujos de trabajo BIM y GIS.
¿Qué es la fotogrametría y cómo se aplica mediante drones?
La fotogrametría consiste en obtener información métrica fiable a partir de imágenes, analizando la geometría de los objetos fotografiados desde distintos puntos de vista. Cuando esta técnica se aplica mediante drones, las imágenes se capturan desde el aire a través de vuelos fotogramétricos planificados, garantizando el solape necesario entre fotografías para una correcta reconstrucción tridimensional.
Un levantamiento fotogramétrico con drones comienza con la planificación del vuelo, donde se definen parámetros como altura, resolución, solape longitudinal y transversal. Durante el vuelo fotogramétrico con dron, se capturan cientos o miles de imágenes que posteriormente se procesan con software especifico, dando lugar a productos como modelos tridimensionales, modelos digitales del terreno (MDT), modelos digitales de superficie (MDS), ortomosaicos.
La gran ventaja del dron como soporte de captura es su flexibilidad: permite adaptarse a la escala del proyecto, acceder a zonas complejas y cubrir grandes superficies con rapidez, manteniendo altos niveles de precisión.

Aplicaciones de la fotogrametría aplicada con drones
Las aplicaciones para fotogrametría con drones son muy amplias y abarcan múltiples sectores. En obra civil y edificación, se utiliza para el control del avance de los trabajos, la medición de volúmenes, el seguimiento de movimientos de tierra y la comparación entre el estado ejecutado y el proyecto.
En el ámbito de la topografía y la cartografía, permite generar mapas actualizados, curvas de nivel y modelos tridimensionales del terreno, especialmente útiles en zonas extensas o de difícil acceso. En agricultura, minería y medio ambiente, se emplea para el análisis de superficies, el control de explotaciones y la evaluación de cambios en el territorio.
En aplicaciones de inspección, el dron se utiliza como plataforma para capturar imágenes de fachadas, taludes o estructuras verticales a veces desde ángulos inaccesibles para métodos tradicionales, manteniendo siempre el principio fotogramétrico como base.

Ventajas de la fotogrametría cuando se aplica con drones
Entre las principales ventajas de la fotogrametría aplicada con drones destaca la reducción significativa de tiempos y costes frente a técnicas tradicionales. La captura aérea permite minimizar riesgos para el personal y trabajar sin interferir en la actividad normal de una obra o instalación.
Si analizamos la fotogrametría con drones ventajas y desventajas, encontramos como puntos fuertes la rapidez de adquisición de datos, la alta resolución de los productos generados y la capacidad de cubrir grandes áreas en poco tiempo. Como limitaciones, la técnica puede verse condicionada por factores externos como la meteorología, la iluminación o la presencia de vegetación densa. Además, hay que respetar la legislación vigente por lo que conseguir permisos para realizar trabajos profesionales en algunos entornos puede ser muy difícil. Todos estos aspectos deben considerarse durante la planificación del trabajo.
Otro factor relevante es el precio, que resulta especialmente competitivo en proyectos de media y gran escala. La optimización de los vuelos y el uso de flujos de trabajo automatizados permiten ofrecer resultados de alta calidad con un excelente equilibrio entre coste y precisión.

Fotogrametría aérea vs fotogrametría terrestre: técnica, plataforma y aplicaciones
Es importante entender que la fotogrametría es una técnica independiente del medio de captura. Puede aplicarse tanto desde plataformas aéreas como desde sistemas terrestres, siendo el dron únicamente uno de los soportes posibles.
La fotogrametría aérea, aplicada mediante drones, es especialmente eficaz para cubrir grandes superficies, generar ortofotos y obtener modelos digitales del terreno con una visión global del entorno. Es la solución ideal para topografía, obra civil, minería y seguimiento de grandes infraestructuras.
Por su parte, la fotogrametría terrestre se basa en la captura de imágenes desde posiciones cercanas al objeto, utilizando cámaras montadas en trípodes, pértigas o dispositivos móviles. Este enfoque es especialmente adecuado para fachadas, interiores, instalaciones industriales, patrimonio y en general elementos constructivos donde se requiere mayor nivel de detalle.
En los flujos de trabajo actuales, ambas técnicas se complementan. La integración de fotogrametría terrestre con receptores GNSS de alta precisión, como los equipos Emlid, y plataformas de procesamiento como Pix4D, permite obtener modelos tridimensionales georreferenciados con gran exactitud. Esta combinación resulta especialmente valiosa en proyectos BIM, rehabilitación, inventarios de activos y captura de realidad en entornos complejos.

Software para fotogrametría aplicada a vuelos con drones
El procesamiento de los datos obtenidos durante los vuelos fotogramétricos con drones se realiza mediante software para fotogrametría con drones, que aplica algoritmos avanzados de correlación de imágenes y reconstrucción 3D.
Estas herramientas transforman las imágenes en nubes de puntos, ortofotos y modelos tridimensionales listos para su análisis.
Cada software tendrá sus propios algoritmos, pero básicamente todos realizaran las siguientes operaciones:
- Reconstrucción de la toma: orientación interna, orientación relativa, orientación externa.
- Reconstrucción de la geometría del objeto: densificación de nubes de puntos, creación de mallas o superficies poliédricas, o modelos tridimensionales.
- Creación de la textura fotográfica del modelo utilizando las propias imágenes.
- Extracción de productos derivados: ortomosaicos de plantas o alzados, nubes de puntos, modelos tridimensionales o incluso impresionantes videos a través de los modelos.

Normalmente, se tratará de conjuntos de datos grandes que conllevarán una carga de trabajo importante, por lo que la capacidad del equipo o estación de trabajo será determinante. También existen soluciones en la nube que perminten subir toda la información a un servidor y procesarla remotamente. Son soluciones normalmente muy automatizadas y su uso será adecuado en determinadas situaciones.
En proyectos avanzados, es habitual combinar la fotogrametría 3D con otras tecnologías de captura de realidad, como el escaneo láser terrestre o sistemas SLAM, para obtener modelos completos y coherentes.
En Scan4Model, llevamos años aplicando la fotogrametría dentro de flujos de trabajo híbridos que combinan drones, dispositivos móviles, GNSS de alta precisión y software especializado, seleccionando en cada proyecto las herramientas y metodología más adecuadas. Este enfoque nos permite ofrecer soluciones adaptadas a las necesidades reales de nuestros clientes, maximizando la precisión, la eficiencia y el valor del dato.

